Foto: Reunión ACVIU – Agència Catalana de Consum
La regulación de la oferta alimentaria en centros públicos avanza hacia un escenario más exigente, especialmente para aquellos canales que operan en espacios de titularidad pública o vinculados a servicios esenciales. Entre ellos, el vending se sitúa como uno de los sectores llamados a adaptar su modelo de producto, información al consumidor y operativa diaria ante los nuevos criterios de alimentación saludable que se están planteando.
Ante el alcance que puede tener esta evolución normativa para el canal, la Associació Catalana de Vending i Unattended, ACVIU, ha mantenido varias reuniones con el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya y con la Agència Catalana del Consum para analizar el borrador de Real Decreto sobre alimentación saludable en centros públicos y valorar sus posibles implicaciones para las empresas operadoras.
El objetivo de estos encuentros ha sido conocer el estado de tramitación del proyecto normativo, valorar los posibles escenarios de aplicación y trasladar a las administraciones la realidad específica del canal vending. La propuesta normativa introduce criterios nutricionales más estrictos y plantea que una parte muy mayoritaria de la oferta disponible en estos espacios – 80% – responda a parámetros considerados saludables.
La necesidad de una regulación viable y proporcionada
Las reuniones han permitido poner sobre la mesa las principales preocupaciones del sector ante una regulación que, si bien responde al objetivo compartido de promover hábitos alimentarios más saludables, debe tener en cuenta las condiciones reales de aplicación en el vending. En este sentido, la ACVIU ha subrayado la importancia de que cualquier cambio normativo se debe plantear desde la proporcionalidad y la coherencia y uno de los aspectos trasladados ha sido que más allá de en las máquinas expendedoras, los consumidores pueden acceder a los mismos productos a través de otros canales comerciales situados fuera del vending, por lo que las medidas deberían evitar desequilibrios entre operadores.
La asociación también ha advertido de la necesidad de evaluar el impacto económico de la norma antes de su aprobación definitiva. Este análisis resulta especialmente relevante en un sector que trabaja con contratos públicos vigentes, cánones, inversiones en maquinaria y márgenes operativos ajustados. La modificación de las condiciones de servicio durante la vigencia de los contratos podría afectar a la rentabilidad, la continuidad de determinadas explotaciones y la capacidad de adaptación de las empresas.
Alegaciones antes la AESAN
Además de las reuniones mantenidas con las administraciones catalanas, la ACVIU ha presentado un documento formal de alegaciones ante la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, AESAN. Con esta iniciativa, la asociación busca contribuir a que el futuro marco regulador incorpore las particularidades del vending y permita una transición ordenada.
Entre las cuestiones planteadas figuran la disponibilidad limitada de productos que cumplan los criterios propuestos y que, al mismo tiempo, sean adecuados para su venta en máquinas automáticas; los costes de adaptación tecnológica; y las dificultades operativas que puede generar la introducción de nuevas exigencias sin mecanismos de compensación o reequilibrio en contratos ya adjudicados.
La ACVIU también ha propuesto avanzar hacia un modelo que refuerce la información al consumidor como herramienta para fomentar decisiones de compra más conscientes. Esta vía permitiría combinar el impulso de hábitos saludables con una aplicación más flexible y adaptada a la diversidad de espacios, usuarios y modelos de servicio.
Voluntad de dialogo
De las reuniones mantenidas se desprende una voluntad de diálogo por parte de la Generalitat de Catalunya y un reconocimiento del papel de la ACVIU como interlocutor sectorial en el proceso. La asociación valora positivamente esta predisposición, especialmente en una fase en la que todavía deben concretarse aspectos clave de la futura regulación.

