Recuperamos la información que la ACVIU compartió con sus socios el pasado 2 de marzo sobre las implicaciones normativas y de responsabilidades asociadas al reacondicionamiento de máquinas, ante la entrada en aplicación, el 20 de enero de 2027, del Reglamento (UE) 2023/1230.
El reacondicionamiento de máquinas de vending está ganando peso como estrategia de economía circular y el sector avanza hacia modelos que permiten prolongar la vida útil de los equipos, aprovechar mejor los activos y reducir la generación de residuos.
Estas actuaciones pueden ir desde una reparación puntual hasta un proceso de reacondicionamiento o una actualización tecnológica. Sin embargo, no todas tienen las mismas implicaciones. Según su alcance y las modificaciones introducidas en la máquina, pueden afectar a cuestiones de responsabilidad, seguridad y cumplimiento normativo.
El Reglamento (UE) 2023/1230, de aplicación obligatoria a partir del próximo 20 de enero, establece a escala europea las obligaciones de fabricantes, importadores y distribuidores. También regula la responsabilidad de quienes lleven a cabo modificaciones sustanciales en una máquina.
Su objetivo es garantizar el cumplimiento de los requisitos de seguridad y conformidad, facilitar la libre circulación de estos equipos en el mercado interior y reforzar la competitividad de la industria europea.
Ahora, ante la próxima entrada en aplicación del Reglamento, recordamos algunas cuestiones clave para las empresas del sector sobre las que la ACVIU trabajó a principios de este año, en contacto con las administraciones competentes en materia de seguridad industrial, tanto a nivel estatal como autonómico, y que ya trasladó a sus socios tras las gestiones realizadas ante el Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España y la Direcció General d’Indústria de la Generalitat de Catalunya.
Preguntas frecuentes sobre el Reglamento (UE) 2023/1230 y el reacondicionamiento de máquinas de vending
¿Qué implica el Reglamento (UE) 2023/1230 para el reacondicionamiento de máquinas de vending?
El Reglamento establece un marco para las actuaciones que se realizan sobre máquinas que ya están en el mercado. En el vending, resulta especialmente relevante para aquellos equipos que se reparan, actualizan o reacondicionan durante su vida útil.
No todas estas intervenciones tienen las mismas consecuencias desde el punto de vista normativo. Por ello, es necesario valorar qué se ha modificado y cómo afecta ese cambio al funcionamiento y la seguridad de la máquina.
Si la actuación puede considerarse una modificación sustancial, generará obligaciones específicas en materia de conformidad, seguridad y responsabilidad.
¿Qué se entiende por modificación sustancial?
El Reglamento considera modificación sustancial aquella que se realiza por medios físicos o digitales sobre una máquina ya comercializada o puesta en servicio y que no estaba prevista por el fabricante.
Para que tenga esta consideración, además, la modificación debe afectar a la seguridad de la máquina. Esto puede ocurrir si genera un nuevo peligro, aumenta un riesgo existente o hace necesarias nuevas medidas de protección.
En cambio, las operaciones de reparación y mantenimiento que no afecten al cumplimiento de los requisitos esenciales de salud y seguridad no se consideran modificaciones sustanciales.
Por tanto, reparar, actualizar o reacondicionar una máquina no implica automáticamente una modificación sustancial.
¿Qué sucede si la modificación es sustancial?
Si la intervención puede considerarse una modificación sustancial, la situación normativa de la máquina cambia y y esta deja de estar cubierta por el marcado CE inicial.
En estos casos, será necesario realizar una nueva evaluación de conformidad que permita verificar que sigue cumpliendo los requisitos esenciales de salud y seguridad aplicables.
¿Qué obligaciones tengo si realizo una modificación sustancial en una máquina de vending?
El artículo 18 del Reglamento establece que la persona física o jurídica que realice una modificación sustancial tendrá la consideración de fabricante respecto a la máquina afectada.
Esto implica asumir las obligaciones que el Reglamento atribuye al fabricante. Entre ellas se encuentran garantizar el cumplimiento de los requisitos esenciales de salud y seguridad, elaborar la documentación técnica correspondiente y aplicar el procedimiento de evaluación de la conformidad.
¿Por qué es importante evaluar y documentar cada intervención?
Documentar cada actuación permite identificar con precisión qué se ha modificado y justificar técnicamente si la intervención puede considerarse o no una modificación sustancial.
Además, aporta trazabilidad y facilita acreditar los criterios aplicados si posteriormente es necesario justificar el trabajo realizado sobre la máquina.

