Grefusa ha puesto en marcha un plan estratégico de inversión de 30 millones de euros para los próximos tres años, destinado a reforzar su capacidad productiva, incorporar nuevas tecnologías y mejorar la eficiencia de sus operaciones.
La compañía valenciana de snacks, frutos secos y productos horneados cerró 2025 con una facturación de 166 millones de euros, una cifra prácticamente estable respecto al ejercicio anterior, y plantea alcanzar los 200 millones en 2029.
La estrategia combina crecimiento industrial, innovación y diversificación de su actividad. Grefusa opera actualmente desde sus centros productivos de Alzira, en Valencia, y Condeixa-a-Nova, en Portugal, y emplea a más de 700 profesionales.
Precisamente Portugal constituye uno de los principales ejes de su expansión. Durante 2025, el grupo destinó otros 10 millones de euros a una nueva planta de Frutorra, compañía portuguesa participada por Grefusa, con el objetivo de aumentar capacidad y apoyar su desarrollo futuro.
Esta operación forma parte de una estrategia de internacionalización que tiene en el mercado ibérico uno de sus principales focos. Grefusa entró en Frutorra en 2018 y la compañía portuguesa ha iniciado posteriormente una nueva etapa centrada en modernizar su marca, producto y posicionamiento.
En paralelo, Grefusa continúa trabajando con un portfolio diversificado de marcas y categorías, entre las que figuran Gublins, Papadelta, El Piponazo, MisterCorn y Snatt’s.
El nuevo ciclo inversor busca así combinar mayor capacidad industrial, diversificación e internacionalización con herramientas tecnológicas que permitan responder con mayor agilidad a la evolución del mercado del snack.

